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¿Qué es un mediador familiar?

El mediador familiar es un profesional que ayuda a dos o más partes a transitar de la mejor manera posible por un conflicto. Se encarga de fomentar el diálogo e incentivar a los involucrados a encontrar soluciones en común, actuando siempre de manera neutral e imparcial.

Entender cuál es la función de un mediador familiar es importante para decidir si este es el camino que desean tomar. Puede actuar en procesos de divorcio, separaciones, pensión alimenticia, reclamo de herencias y más.

¿Qué es un mediador familiar?

El mediador familiar es un profesional capacitado que actúa como un tercero imparcial para ayudar a las familias a resolver sus disputas de manera colaborativa.

Se encarga de facilitar la comunicación entre las partes y guiarlas para que lleguen a un acuerdo.

Durante un proceso de mediación, las familias toman sus propias decisiones, con acuerdos que respetan los intereses de todas las partes. De esta manera evitan ir a un proceso judicial.

Formación y requisitos para ser mediador familiar en España

La normativa que regula este proceso es la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación de asuntos civiles y mercantiles. Aquí se establecen los requisitos para que una persona pueda cumplir las funciones de un mediador de familia, que son:

  • Haber cumplido la mayoría de edad y estar en pleno ejercicio de sus derechos civiles.
  • Poseer un título oficial, universitario o de formación profesional superior. Aunque no existe una carrera específica para ser mediador, por lo que cualquier persona con formación superior y que cumpla los demás requisitos puede hacerlo, muchos mediadores familiares son profesionales del derecho, como abogados familiares, psicólogos o especialistas en trabajo social.
  • Tener formación específica en mediación, la cual se consigue participando en cursos que imparten instituciones acreditadas. Se recomienda que la formación sea mínima de 100 horas y que incluya enseñanza práctica.
  • Poseer un seguro que cubra la responsabilidad civil derivada de su actuación en los conflictos en que intervenga.

Además de cumplir con estos requisitos, es necesario estar inscrito en el Registro de Mediadores del Ministerio de Justicia o en los registros de las comunidades autónomas.

¿Qué conflictos resuelve un mediador familiar?

Un mediador puede intervenir en una amplia variedad de conflictos familiares. Por ejemplo, en casos de divorcios y separaciones, en los que ayuda a las parejas a negociar acuerdos sobre la custodia de los hijos, el régimen de visitas, actualizar la pensión de alimentos con el IPC y la división de bienes.

Los conflictos entre padres e hijos son otros de los casos frecuentes en los que interviene un mediador. Su presencia está dirigida a facilitar la comunicación y la resolución de disputas relacionadas con la educación, la disciplina o las decisiones importantes para el futuro de los hijos.

Asimismo, ayuda a tomar decisiones en cuanto a la distribución de los bienes, la resolución de conflictos entre herederos, a organizar el cuidado de un familiar que necesita asistencia, entre otras situaciones complejas.

Funciones principales del mediador familiar

Los mediadores familiares ayudan a resolver los conflictos familiares. Actúan como guías durante el proceso de mediación para que las partas puedan llegar a acuerdos que sean favorables para todos. No se involucran en el caso para tomar decisiones y realizar acusaciones ni sentencias.

Rol neutral e imparcial

En ese sentido, se entiende que los mediadores cumplen un rol imparcial. Es decir, no toman partido por ninguna de las partes, sino que se mantienen objetivos. No se trata de un juez ni está para imponer soluciones, sino que crean un espacio seguro y confidencial donde las partes expresan sus necesidades e intereses.

Facilitación de la comunicación entre las partes

Con frecuencia, la comunicación entre las partes se vuelve compleja, agresiva o se rompe por completo. Ahí es donde actúa el mediador y facilita el intercambio de ideas, necesidades y opiniones entre todos los involucrados.

Gracias al mediador, es posible que las partes se comuniquen de manera efectiva, que escuchen y comprendan las perspectivas del otro, y a expresar sus propias necesidades de manera clara y respetuosa.

¿Cuándo es recomendable acudir a la mediación familiar?

En general, es recomendable acudir a la mediación familiar cuando la comunicación se ha deteriorado y es complicado resolver un conflicto. Si se quiere evitar un proceso judicial, la mediación es una alternativa.

Casos más comunes

Entre los problemas más frecuentes que se abordan en un proceso de mediación están los siguientes:

  • Mediación familiar en separación y divorcio.
  • Negociaciones sobre la custodia de los hijos.
  • Problemas de comunicación y disciplina entre padres e hijos.
  • Conflictos por herencias.
  • Disputas sobre propiedades familiares, administración de negocios, entre otros.
  • Coparentalidad posdivorcio: acuerdos para la crianza compartida después de la separación.

Diferencias entre mediación y terapia familiar

Es importante entender que la mediación no es lo mismo que la terapia familiar. Si bien ambos buscan mejorar las relaciones familiares, sus objetivos son distintos.

Objetivos de cada proceso

La diferencia principal es el objetivo de cada uno. Cuando se recurre a la mediación, es para resolver un conflicto específico y llegar a un acuerdo. En cambio, la terapia se enfoca en abordar problemas emocionales y patrones de comportamiento disfuncionales dentro de la familia.

¿Cuál es más adecuado según el caso?

Es recomendable acudir a terapia cuando hay problemas emocionales que subsanar y estos requieren una intervención terapéutica. La mediación familiar, por otra parte, es más adecuada para resolver un conflicto específico de manera pragmática.

Aspecto Mediador familiar Abogado Terapeuta
Función principal Facilitar la comunicación y los acuerdos Asesorar y defender jurídicamente Trabajar aspectos emocionales o psicológicos
Neutralidad Es imparcial Defiende los intereses de su cliente No interviene como negociador jurídico
Puede tomar decisiones No No, salvo representación y negociación No
Puede prestar asesoramiento jurídico No como mediador No
Cuándo acudir Conflictos negociables entre familiares Cuando se necesita defensa o asesoramiento legal Cuando existe malestar emocional o relacional

Beneficios de la mediación familiar para las familias

Reducción de costes emocionales y económicos

Uno de los beneficios principales de la mediación es que es más rápido y menos costoso que un juicio. Esta ventaja favorece en lo económico debido a que evita los gastos asociados con el proceso judicial.

Por otra parte, en lo emocional, las familias no pasan por el estrés y el desgaste que implica este proceso y que muchas veces genera más divisiones.

Mejora de la convivencia y relaciones familiares

Durante el proceso de mediación se busca fomentar la comunicación entre las partes para llegar a un entendimiento mutuo. El proceso ayuda a mejorar las relaciones familiares, además de desarrollar habilidades de resolución de conflictos.

En una mediación, los involucrados tienen mayor control sobre las decisiones y, por tanto, mayor sentido de responsabilidad.

Cómo elegir a un buen mediador familiar

Es importante que todas las partes estén cómodas con el mediador de familia antes de iniciar el proceso. Estas recomendaciones te servirán de guía para elegir el más adecuado.

Criterios de elección recomendados

  • Formación y experiencia: busca un mediador acreditado y con experiencia demostrable en casos similares al tuyo.
  • Imparcialidad y neutralidad: el mediador debe ser imparcial y no tomar partido por ninguna de las partes, para que todos se sientan escuchados y respetados.
  • Habilidades de comunicación: debe ser un excelente comunicador, capaz de escuchar las necesidades de cada parte y facilitar el diálogo.
  • Empatía y sensibilidad: debe ser capaz de comprender las preocupaciones de cada miembro de la familia y ayudar a gestionar las emociones.

Sesión informativa

Antes de iniciar la mediación, se hace la sesión informativa; esta es obligatoria en España. La sesión es gratuita y permitirá a las partes familiarizarse con el proceso, conocer al mediador y este a ellos.

Asistir a la sesión informativa es voluntario y confidencial, igual que el proceso en sí. El mediador hablará sobre su experiencia y neutralidad, a la vez que explica cómo es el proceso y las consecuencias jurídicas de los acuerdos que se logren.

Esta sesión es clave para ganarse la confianza de las partes e invitarlas al diálogo para tratar de resolver el problema sin tener que ir a juicio. Durante la sesión informativa también se determinará el coste de la mediación.

Precios de la mediación familiar

En España, cada mediador tiene la libertad de establecer sus propias tarifas y, en general, los precios oscilan entre 50 y 150 euros por sesión y participante. Sin embargo, este puede variar por la experiencia del profesional. Además, hay quienes ofrecen tarifas conjuntas o presupuestos cerrados para todo el procedimiento.

Existen diferentes modelos de cobro; puede ser por sesión, por hora o por procedimiento, y la tarifa puede ser conjunta o dividida entre las partes.

La complejidad del conflicto es uno de los factores principales que influyen en el precio de la mediación. Por ejemplo, un régimen de visitas puede ser más sencillo y resolverse más rápido que un conflicto por una empresa familiar. Otros factores que afectan son el número de sesiones y la cantidad de participantes.

Es importante tener claro qué incluye el presupuesto. Por lo general, abarca las reuniones, la organización de las sesiones, la orientación sobre el proceso y la redacción del acuerdo final. Sin embargo, hay mediadores que en su rol de abogados cobran aparte la elaboración de documentos jurídicos adicionales o la modificación de los acuerdos.

Además, si es necesaria la participación de peritos u otros especialistas, estos se pagan aparte.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un mediador familiar?

Un mediador familiar es un profesional que facilita la comunicación entre las partes involucradas en un conflicto y les ayuda a encontrar soluciones consensuadas, que beneficien a todos. Su trabajo es imparcial y neutral, y no impone decisiones.

¿Es lo mismo que un abogado?

Un abogado y un mediador no son lo mismo. Sin embargo, sus roles pueden ser complementarios. Pero un abogado con formación específica en mediación puede actuar como tal. En este caso, no se desempeña como representante de ninguna de las partes, sino como facilitador del diálogo y del alcance de acuerdos.

¿Qué ocurre si no se alcanza un acuerdo?

Si no se llega a un acuerdo, las partes pueden recurrir a la vía judicial para resolver el conflicto. En este caso, será el juez quien decida sobre los aspectos en desacuerdo.

¿Los acuerdos alcanzados tienen validez legal?

Sí, las decisiones alcanzadas se plasman en el Acuerdo de Mediación, que luego se homologa ante el juzgado para que tenga validez legal.

Ahora entiendes qué es un mediador familiar y cómo puede ayudar a resolver tu caso. Los consejos anteriores te pueden ayudar a encontrar al profesional mediador familiar en Salamanca adecuado para que guíe el proceso y que la familia llegue a una resolución satisfactoria.

Referencias:

  • https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2012-9112
  • https://eimediacion.edu.es/ser-mediador/noticias-de-mediacion/como-realizar-una-sesion-informativa-de-mediacion/
  • https://de.cdn-website.com/26244e704de04798b209463585ae4393/MOBILE/pdf/mediacin.pdf
Jesus Manuel Fernández Bragado

Jesus Manuel Fernández Bragado

Graduado en Derecho y Filosofía por la Universidad de Salamanca, cuento con cerca de 30 años de experiencia profesional, principalmente en el ámbito del derecho matrimonial. Además, pertenezco a los Colegios de Abogados de Salamanca (n.º 1935), Valladolid (n.º 2134) y Zamora (n.º 802).

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